
Todos extrañamos esas navidades en que estábamos TODOS.
Esas navidades que se esperaban todo el año, no solo el 25 sino que fin de año también.
Al faltar una semana nada mas se sentina esa ansiedad, felicidad; que faltaran tres días ya era mucho; pero la noche anterior era noche de insomnio de tanta alegría por dentro. Ya tenia que estar todo listo, la ropa, las bebidas, la comida, no podía faltar nada. Llegar y ver a toda tu familia unida y feliz. Los chicos jugando y mirando los fuegos artificiales que compraron, los adolescentes con el celular o hablando entre ellos, los adultos riendose y poniéndose al día, las abuelas chusmeando lo ultimo que había pasado y los abuelos hablando o escuchando chusmear a las abuelas.
En mi familia siempre estaba la tía o tío que hace silencio y cuenta EL chisme, los chicos ansiosos por tirar los petardos y las cañitas voladoras, el tío que parecía de la misma edad que los nenes, el primo/a que se hacia el maduro pero cuando le dicen de tirar cañitas vuelve a su infancia, que estemos todos amontonados en mesas que después no entendes como entramos, falten 4 minutos para las 12 y no hayan ni sacado las copas para brindar pero siempre llegan a tiempo, la radio anuncie la media noche y llorar porque ves a los demás hacerlo, terminar y salir afuera a ver como los chicos tiran todo lo que compraron, volver a entrar para buscar una botella de cidra para que puedan tirar los fuegos artificiales, sacar los parlantes afuera y poner música, ver a todos juntos felices y secándose las lagrimas, sonreír viendo a TODOS. Tener que salir a buscar a Papa Noel por la vereda, la esquina y por enfrente hasta que avisan que esta adentro y salir corriendo con esa felicidad de saber que lo que esperaste todo un año llego, ESA noche tan linda, esos regalos que pediste y anhelaste durante tiempo. Que te agarren esos nervios lindos de tener a Papa Noel enfrente, abrazarlo y darle un beso; ver como se va y quedarte con ese misterio por dentro.
Volver a poner música, alguna tía abuela empiece a mirar a los chicos para que no se quemen jugando, probar lo que tengan en las copas y poner una cara de asco, los grandes se empiezan a reír sin razón, los abuelos se empiezan a ir porque ya están cansados, los nenes se van a dormir pero siguen jugando en la habitación, los adolescentes se quedan charlando.
La fiesta de a poco se va terminando pero al otro día continua con resaca, recordando los problemas y lo que deben hacer.
La vida sigue y todo eso nos toca vivirlo a nosotros...
Volver a poner música, alguna tía abuela empiece a mirar a los chicos para que no se quemen jugando, probar lo que tengan en las copas y poner una cara de asco, los grandes se empiezan a reír sin razón, los abuelos se empiezan a ir porque ya están cansados, los nenes se van a dormir pero siguen jugando en la habitación, los adolescentes se quedan charlando.
La fiesta de a poco se va terminando pero al otro día continua con resaca, recordando los problemas y lo que deben hacer.
La vida sigue y todo eso nos toca vivirlo a nosotros...




